sábado, 05 de mayo de 2007
Poesía del joven berserk
La noche desciende sobre el cielo azul.
El guerrero levanta los ojos para la luna.
No hay cielo como el de su tierra.
Brillan los ojos de Frigg en el universo.
Su mano se extiende serena sobre el destino de los hombres.
Él sabe. Ella sonrió para él.
Ella extenderá su protección al guerrero.
Él invoca a Odin.
El oso es su piel.
Él percibe que la hora se aproxima.
Siente el olor de la sangre de los enemigos.
Cierra los ojos piensa en Odin.
Trae consigo las Runas de protección.
Siéntelas pulsando.
Se organizan en semicirculo.
Alguien grita.
Es el inicio de la batalla.
La sangre hierve.
Las walkirias esperan.
El bersek hoy no es más un hombre.
Oso hombre, hombre oso.
Oso hombre, hombre oso.
El guerrero levanta los ojos para la luna.
No hay cielo como el de su tierra.
Brillan los ojos de Frigg en el universo.
Su mano se extiende serena sobre el destino de los hombres.
Él sabe. Ella sonrió para él.
Ella extenderá su protección al guerrero.
Él invoca a Odin.
El oso es su piel.
Él percibe que la hora se aproxima.
Siente el olor de la sangre de los enemigos.
Cierra los ojos piensa en Odin.
Trae consigo las Runas de protección.
Siéntelas pulsando.
Se organizan en semicirculo.
Alguien grita.
Es el inicio de la batalla.
La sangre hierve.
Las walkirias esperan.
El bersek hoy no es más un hombre.
Oso hombre, hombre oso.
Oso hombre, hombre oso.
